Número 25 |
Año 6010 (v.·. l.·.) |
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Revista Digital del Supremo Consejo del Grado 33 y último del R\E\A\A\ para España
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La Masonería y la libertad de conciencia Alvaro Laborde , 9º |
En ocasiones nos hemos tenido que enfrentar al hecho de tener que aplomar profanos, los cuales posteriormente tenían que ser iniciados en nuestra Augusta Institución. Incluso ha habido Hermanos que nos han solicitado, debida la gran cantidad de libros sobre el tema masónico que por suerte atesoramos, que prestáramos a estos profanos, los mismos, a fin de que estos puedan entender mejor que es la Masonería y cuales son sus objetivos, También nos hemos encontrado ante Hermanos que nos han solicitado queles prestásemos documentos sobre el mismo tema y que les "señalásemos" que títulos leer o estudiar, Lamentablemente nos hemos visto en la situación de decir que no. Para con los profanos, hemos tenido que decir que no, debido a que a nuestro entender, no existen o no hemos podido encontrar un libro que se adecue exactamente a la información que estos nos solicitaban. Para con los demás Hermanos , hemos tenido que decir que no por otros motivos que explicaremos a continuación. Los profanos que son iniciados en la Institución, son, o pretendemos los masones, que sean, hombres libres y de buenas costumbres, Nosotros entendemos que el ser hombres libres implica la situación de que los mismos sean "libres" de prejuicios y de preconceptos, Estos prejuicios o preconceptos, se pueden englobar en una palabra que es el dogmatismo, Podría decirse que los profanos deben ser abiertos de espíritu, o que debe en ellos primar más la razón que las costumbres, que en definitiva a nuestro entender, son las que nos hacen dogmáticos cuando las tomamos al pie de la letra, sin pasadas por el tamiz del razonamiento. Estos hombres libres, al ser iniciados masones, nunca pueden dejar ya de ser libres, pues de lo contrario, dejarían de ser masones.
Muchos de estos libros tratan sobre la historia de la Masonería especulativa desde la Constitución de Anderson, otros hablan sobre la prehistoria de la Masonería operativa, etc. Otros explican el significado que le damos los masones a los símbolos, pero no he leído ninguno que explique exacta y claramente a un profano, ¿Qué es la Masonería? Si tomamos en cuenta el libro de J. J. Rousseau, "El contrato Social" publicado en 1748, vemos que este plantea que la sociedad realiza un pacto o contrato de particulares, los cuales se comprometen a cumplir determinadas leyes o principios generales, los que terminan definiendo una Sociedad o Nación. Si lo trasladamos a la Masonería, entonces tenemos que esta es una asociación de miembros libres. ¿Que principios promueve esta asociación? La Masonería como sabemos, promueve unos principios que quiere sean universales, es decir, que lleguen a ser un día, propios de todos los seres humanos. Estos son: la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad, la Tolerancia o Respeto mutuo, la filantropía, la Caridad o Solidaridad entre sus miembros, etc. Todos estos principios son claramente universales. Ahora bien, si la especie humana es el conjunto total de seres animales llamados hombres; la Humanidad es el mismo conjunto pero de seres humanos que viven en sociedad. Estos hombres al estar asociados, según Rousseau, deben indefectiblemente aceptar unas nonnas de convivencia. Las normas que promueve la Masonería, son normas internas de la institución, y deben ser cumplidas por todos sus miembros, para poder estar estos incluidos dentro del contrato social de dicha institución. Nadie nos obliga a cumplirlos, sino nosotros mismos al jurar ante el ara el día de nuestra iniciación. Con cada aumento de salario o pase de grado, renovamos ese juramento, ante el ara, y ante los demás HH.·. presentes. Pero hemos dicho muchas veces, que una iniciación masónica no es más que una teatralización, que simboliza un cambio de estado, como el pasaje de profano a masón. Ese cambio de estado al ser simbólico, nada representa, hasta que el iniciado incorpora dentro de sí, el significado de ese acto simbólico. Por eso, decimos que el tener un mandil no hace al masón, sino que lo que define al masón es su actitud. La actitud de un masón, se ve reflejada sin esfuerzo alguno en el día a día, cuando este hace "consciente" esos principios generales o universales, que están velados por símbolos dentro de las logias. Por esto, la Masonería además de ser una asociación de hombres libres que aceptan desde su libertad individual, adoptar ciertos principios universales; es también una Institución iniciática, ya que a través de la iniciación, cuando el profano "ve la luz masónica", es decir, cuando estos principios se hacen conscientes dentro de sí mismo, es cuando, realmente, el profano ha sido iniciado y deja ese mundo profano para ingresar al mundo masónico de perfeccionamiento personal. Si la Masonería tiene como objetivo, hacer llegar estos principios a toda la Humanidad, lo que esta proponiendo nuestra institución, es que en un futuro indefinido, todos los Hombres o miembros de la Humanidad sean Masones o miembros de la Masonería. No por obligación, sino por convicción. No por medio de doctrinas dogmáticas, sino por medio de la concientización de esos principios universales expuestos más arriba. Para ello, no hay más que una manera de obtener este titánico resultado. La Masonería debe buscar en el conjunto a los mejores representantes, para que estos vayan cambiándose a sí mismos, y a manera de capas de cebolla, ir extendiendo su conocimiento y su luz, hacia los que le rodean, en sus familiares cercanos, amigos, compañeros de trabajo y de estudios, a fin de que esos principios que son el "secreto masónico" vayan siendo desvelados al resto de la Humanidad.
Este nuevo pacto o esta nueva alianza, no es entre los dioses o un dios y los Hombres. Es mucho más importante, es entre los mismos Hombres que aceptan integrarse entre sí. Por ello, al no estar presente una obligación espiritual o metafísica, la obligación es de corte moral. Los masones nos asociamos entonces a través de un pacto o alianza moral, por medio de nuestra propia libertad de conciencia. Si no somos conscientes de estos principios morales universales, entonces no estamos aceptando conscientemente este pacto o alianza, y por lo tanto, por más que iseamos miembros de un Cuerpo masónico, no estamos "dentro" de la institución, y somos, aunque tengamos un mandil, más que simples profanos. Por eso, existen en el mundo profano, hombres que al seguir los principios que la Masonería promueve, se pueden considerar como masones sin mandil. Si lo que hemos expuesto anteriormente, ha servido para dejar en claro lo que entendemos por Masonería, que no es más que una institución o asociación de hombres libres, que tienen unas buenas costumbres o que aceptan un pacto en base a principios morales; no queda más que discutir cuales son esos principios que nos unen, a fin de que podamos trasladados conscientemente al resto de la Humanidad |
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