Número 25

Año 6010 (v.·. l.·.)

 
 
Revista Digital del Supremo Consejo del Grado 33 y último del R\E\A\A\ para España

La llave de marfil

Jordi Herms , 9º


En mi ingreso en la Sublime Logia Capitular de Perfección, una vez instituido Maestro Secreto, el Poderoso Maestro me entregó una llave de marfil con su paletón en forma de “Z”, indicándome que es símbolo del SECRETO, y que la llevara siempre pendiente del collar en este grado.

Una llave sirve tanto para abrir como para cerrar, para entrar como para salir, para obtener como para guardar. Hay llaves simples, sencillas y fáciles y llaves complejas, sofisticadas y difíciles. Hay, también, comprendidas en estas categorías, llaves prácticas o reales, ornamentales y simbólicas. En función del valor, de la importancia de aquello que cabe proteger, así será la complejidad y la forma del paletón y de la guarda de la llave que, encajando a la perfección, accionará la apertura y el cierre de la cerradura correspondiente.

En nuestro caso, se trata de una llave simbólica, cuyo material es de marfil, con el paletón y la guarda en forma de “Z”, el SILENCIO, que suave y sutilmente accionará la delicada y etérea cerradura que nos ha de franquear la entrada y la apertura al interior del Santuario, así como la salida, guardando a buen recaudo el Tesoro encontrado.

En la apertura de los trabajos, en este grado, el H. Inspector dice: “He pasado de la escuadra al compás y en unión de mis HH.·. he visitado el sepulcro de Hiram y hemos llorado su pérdida”.

El grado 4º es de luto, rememora la alegoría, el misterio de la leyenda de Hiram Abí. En el Reino de la Muerte y de las sombras aparece de nuevo la Vida que todo lo anima hacia la Meta final.

La llave de marfil con su paletón en forma de “Z” es la joya del Maestro Secreto, simboliza la posibilidad de acceso a los grandes enigmas y misterios iniciáticos y significa que el Maestro Secreto, que, como buen masón ha de ejercer las virtudes de la prudencia y la discreción, debe guardar los secretos bajo llave. Colgando sobre mi pecho está siempre disponible y dispuesta, y su paletón me evoca la palabra de paso en este grado “Z…” y me recuerda que, en la ceremonia de iniciación, me fueron sellados los labios para que nada impuro traspasara el Balaustre de marfil de mis dientes. Estar en posesión de esta llave indica el progreso alcanzado en la vía de la iniciación, y exige el deber de mantener el secreto, así como el derecho a la revelación de los misterios velados.

La llave es el símbolo del "Silencio" y siempre ha sido muy importante en las antiguas tradiciones. Tenía una especial relevancia en las fiestas solsticiales. A Jano, el dios de las puertas, la del Cielo y la de los Hombres, dios de todos los inicios y de los finales, se le representa con la llave en la mano. También Isis y Osiris son representados a menudo con la llave en la mano. La iconografía cristiana nos muestra a San Pedro con dos llaves, un atributo del Sumo Pontífice, en la iglesia Católica, en representación de las llaves del Cielo, en el que los justos obtienen el conocimiento absoluto y la visión eterna de Dios.

El signo del silencio me indica, como Maestro Secreto, que he de dominar las palabras y ser prudente, esmerarme en practicar la meditación y la reflexión silenciosa que me permitirá progresar en mi magisterio filosófico.

La verdad y la virtud van asociadas a la humildad y a la modestia y difícilmente se unen con quien es imprudente y no sabe dominar su lengua. El conocimiento y dominio de uno mismo empieza con el dominio de las palabras. Debo, pues, esforzarme en aprender a callar y, así, concentrarme a pensar, escuchar la Voz del Silencio, penetrar en el interior de mi Conciencia, parapoder luego expresarme correcta y dignamente.

La llave de marfil, símbolo de fidelidad y de prudencia, de discreción y secreto, simboliza, también, la facultad de penetración de la mente que se sitúa en el centro del círculo, donde el maestro masón no puede errar.

El marfil es considerado un símbolo de la Sabiduría en todas las tradiciones orientales, y se relaciona con el elefante, que, asimismo, es emblema de la inteligencia. Es de color blanco, señal de candor y de inocencia, simboliza a la luz del Santuario, del Ser Supremo, de la Verdad. Representa la inocencia y la pureza de mis intenciones, que me posibilita abrir el arca de mi conciencia y averiguar su contenido.

Simboliza la llave que abre la puerta de los Misterios, la llave del Santo de los Santos, de la Balaustrada , en el Este, del Santuario de la Conciencia , la Cámara más secreta y sagrada donde un hombre puede estar solo con el G.·. A.·. D.·. U.·..

Es el símbolo del conocimiento Iniciático que me permite sumergirme en mi propio ser, hasta llegar al principio de la Vida y así, meditando con corazón limpio, buscando en el silencio y el aislamiento en el Santa Santorum de la comprensión interior, intentar conocerme a mí mismo, y, de acuerdo con el axioma hermético "Así como es arriba, así es abajo”, lograr alcanzar por medio de esta visión interior, la comprensión del Universo, la Ley de la Vida.

Penetrando por el Portal del Santuario Interior, que me abre la llave de Marfil, seguiré en secreto mi camino iniciático en busca de la verdadera Luz, la que surge de la oscuridad y el silencio interior, escuchando y obedeciendo el certero juicio de mi Conciencia, mi verdadero Maestro de Perfección.


 


Revista Digital del Supremo Consejo del Grado 33 y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para España
Director: Galo Sanchez; Editor: Jesús Soriano; Consejo de Redacción: Nicolas Arcas, José Luis Lacasa, Alvaro Rodriguez
Angel Fuentes, Jaime García-Herranz, Rafael Ruiz Martos, Miguel Angel Paredes


Edita: Gran Comisión de Publicaciones. Administración: Supremo Consejo del Grado 33 y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para España. Apartado de correos:
51.562 28080 Madrid España e-mail: zenit@scg33esp.org

Zenit es una publicación plural y abierta que no comparte necesariamente las opiniones expresadas por sus colaboradores. Su contenido podrá ser difundido y reproducido siempre que se cite su procedencia.