Supremo Consejo del grado 33 y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para España
 
Entrega del Estandarte histórico por el Supremo Consejo del Grado 33º para México


El pasado 17 de mayo el Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo de Soberanos Grandes Inspectores Generales del 33º y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para la Jurisdicción Masónica de los Estados Unidos Mexicanos, Francisco J. Zentella y Sasso, 33º, acompañado de los Ilustres y Poderosos Hermanos Gabriel Frias Oliveras, 33º y Arturo Villareal Marquez, 33º, hicieron entrega, al Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del grado 33º y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para España, Ramón Torres Izquierdo, 33º, del estandarte histórico del Supremo Consejo del grado 33º para España que se encontraba depositado en el Asilo Sagrado de la República de los Estados Unidos Mexicanos desde el final de la guerra civil española.

De izquierda a derecha, M\I\P\H\ Ramón Torres, 33º; M\I\P\H\ Francisco J. Zentellas, 33º; I\P\H\ Gabriel Frías, 33º; I\P\H \ Arturo Villareal,33º

El acto de entrega se realizó durante la Asamblea General del Supremo Consejo del grado 33º para España. En primer lugar tomó la palabra el Gran Orador del Supremo Consejo del grado 33º para España, Ilustre y Poderoso Hermano Álvaro Rodriguez García, 33º, quien, con palabras cargadas de emoción de afecto, glosó lo que significaba la hospitalidad y cariño con el que se había tratado a los Hermanos que tuvieron que exilarse a México y la deuda de gratitud que, por ello, hemos contraído los masones españoles.

Seguidamente, el Muy Ilustre y Poderoso Hermano los Estados Unidos Mexicanos hizo entrega del estandarte histórico del Supremo Consejo del grado 33º para España al Muy Ilustre y Poderoso Hermano Ramón Torres, 33º quien en, su nombre, y en el de todos los miembros del Supremo Consejo del grado 33º para España, agradeció la entrega, la fraternidad y el amor con el que siempre han sido tratados los masones españoles por sus Hermanos mexicanos.

Finalizada la Asamblea se celebró un ágape fraternal en el que los Hermanos asistentes compartieron vivencias y trazaron proyectos que permitirán estrechar, aun más , las relaciones entre los Supremos Consejos para México y España.

A continuación, se reproducen los discursos que fueron pronunciados durante el acto de entrega del estandarte.

 

Discurso del I.·.P.·.H.·. Alvaro Rodriguez García, 33º

Es para mi un Honor y me embarga una profunda emoción, el poder dirigir unas palabras en este día tan señalado. Agradecer al M.·.I.·.Pod.·.H.·. Sob.·.Gr.·.Com.·. Francisco J. Zentella, 33º, acompañado por el II.·.PP.·.HH.·. Gabriel Frias ,33º y el I.·.H.·. Arturo Villareal, 33º aquí presentes y al resto de los HH.·. del S.·.C.·. hermanisimo de México por el preciado regalo que nos ofrecen con este antiguo estandarte de nuestro Supremo Consejo de España en el exilio y que nos trae a la memoria las penurias y sufrimiento que padecieron, los HH.·. que nos antecedieron, sus familias y en general todo el pueblo Español en el tremendo y execrable genocidio del General Franco hacia nuestra Institución y hacia la Libertad, recordando también como no, con gratitud infinita hacia México, lugar donde nací, por todo lo que supuso en la defensa y amparo de las Libertades y los derechos del hombre, en aquel y en otros momentos de la historia.

La Historia no puede olvidar, y si olvida peor para la historia, por eso es bueno recordar una y mil veces la historia, aprender de los errores, y reconocer como la insensatez de algunos y la ambición de otros, han promovido una perturbación en el universo, en la sociedad o incluso dentro de nuestra A. Orden, reconocer también la valentía y la firmeza de otros en defensa de las virtudes y nuestros principios.

México enérgico y viril, ha mantenido la defensa de la Libertad que gano con tanta sangre. Fue y sigue siendo pivote en el mundo de la Libertad y el derecho, y la Orden con sus principios, ha jugado un papel primordial que ha sabido canalizar hacia el mundo profano; baste recordar las figuras de tantos y tantos próceres como Miguel Hidalgo y Costilla, Jose Maria Morelos, Benito Juárez, el General Zaragoza, Lerdo de Tejada, etc. Todos ellos Masones

Quiero recordar como el gobierno del H.·. Lázaro Cárdenas del Rio (1934-1940) que fue especialmente activo en política internacional, claramente posicionado en la lucha antifascista, recién estrenado su mandato, protestó ante los foros internacionales por la invasión de Etiopía por Italia, y contra la agresión Alemana a Checoslovaquia en 1938. Respecto a la causa republicana en España, Cárdenas mantuvo en todo momento una actitud firme y tenaz de defensa, apelando a la soberanía del estado legítimamente constituido.

México fue el único país de América Latina que protestó ante la Sociedad de Naciones por la intervención alemana e italiana en la Guerra de España.

Desde 1936, la embajada de México en España ejerció su derecho de asilo para españoles de ambos bandos en zonas de peligro. En 1937, se organizó la evacuación de 460 niños, en su mayoría huérfanos o alejados de sus familias por la guerra (Los Niños de Morelia), y también se organizó el asilo de intelectuales y científicos.

En 1938 se crea la Casa de España en México (que se convertiría en El Colegio de España a partir de 1940), como centro de acogida, estudio y trabajo para los intelectuales españoles. Esta institución sirvió de plataforma para la integración de los exiliados en la vida cultural del país.

A partir de 1939 empieza la emigración en masa y la organización para instalar en México a la población que llega con la ayuda de las organizaciones republicanas SERE (Servicio de Evacuación de Republicanos Españoles), creada en Francia por el gobierno de Negrín y JARE (Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles), creado en México por Indalecio Prieto. En 1940 se estableció también en México la Comisión Administradora del Fondo de Auxilio a los Refugiados Españoles (CAFARE), que aglutinaría a las dos organizaciones anteriores. La comunidad cuáquera y algunos organismos privados también participan en la organización del exilio, consiguiendo fletar varios barcos desde Francia.

En el último año de su mandato el Presidente Cardenas, dispuso la concesión de la ciudadanía mexicana a todos los refugiados que la solicitasen, lo que supuso un salto cualitativo en la situación de los exiliados españoles.

México siguió fiel a sus principios y hasta Marzo del año 1977 no estableció relaciones diplomáticas con esta nueva España que se iniciaba con la caída del régimen y la llegada de la democracia.

Los Cuerpos masónicos Españoles pudieron continuar sus trabajos, gracias al amparo de las Instituciones Masónicas Mexicanas, así siendo Alberto Barocio Baptista, Sob·.Gr.·. Com.·. del Supremo Consejo del Grado 33 para los EE. UU. Mexicanos promulgo el Decreto 25 por el que concedió fraternal auxilio al Supremo Consejo del Grado 33 para España, encabezado por el Sob.·.Gr.·.Com.·. Justo Caballero Fernández. A si mismo el Gran Oriente Español y la Gran Logia Española fueron acogidos y pudieron reorganizarse.

No es casualidad, la Orden y los principios de la masonería universal han estado presentes en México desde el nacimiento del país hasta nuestros días, han calado profundamente en sus estructuras y sus acciones en pro de los derechos humanos, por la libertad de pensamiento y con la máxima de que “los hombres libres se rigen con el pensamiento y que nada es por la fuerza, sino todo por el derecho y la razón”, es por lo que forman parte de la vida cotidiana y son defendidos y asumidos con naturalidad

La libertad es el bien mas preciado que pueda desear el hombre, los que hablamos lengua española no hemos necesitado que nos lo dijera Locke, Goethe, Rosseau ni Franklin, mucho antes lo hizo el Príncipe de los Ingenios en tierras de la mancha y en Hispanoamérica han cuidado de recordarlo con sus palabras y sus vidas los libertadores desde Bolívar y San Martín hasta el Benemérito Benito Juárez y el Gran luchador José Martí.

Sinceramente pienso que en la Masonería Española nos falta toma de contacto con los principios que nos deben regir y con las realidades circundantes, con nuestros deberes como masones y lo que eso con lleva, el sagrado trabajo del deber encomendado; caemos como muchos políticos en la lucha por el poder y cuando ya lo han alcanzado para que lo van a compartir, solo intentan mantener el status quo.

Este bello y antiguo estandarte que hoy nos acompaña debe servirnos cada vez que lo veamos de recordatorio de lo que fuimos, somos y debemos ser y procurarnos atentos y vigilantes a nuestros sagrados principios, necesarios para el progreso de la humanidad.

Quiero terminar recordando la frase lapidaria de John Philpot Curran pronunciada en 1790, en el entonces recién nacidos EEUU de Norteamérica: La condición sobre la que el Gran Arquitecto da al hombre la Libertad es la eterna Vigilancia.

Nunca podremos agradecer ni pagar la deuda contraída con México ni con la masonería Mexicana, no lo olvidemos.

México baluarte de la Libertad, te queremos. ¡ ¡ ¡ Viva México ! ! !

 

Discurso del M.·.I.·.P.·.H.·. Francisco J. Zentella y Sasso, 33º

La Masonería Mexicana y la Española están íntimamente ligadas por fraternales lazos que se remontan a las postrimerías del siglo XVIII en que iniciamos el movimiento masónico mexicano cuya simiente nos llegara de España.

El Padre de la Patria , Miguel Hidalgo y Costilla se inició en una Logia que se fundó en el Virreinato en donde empezó su labor para la Independencia del país, siendo apoyado por Masones Españoles.

Por lo anterior, los Masones y el pueblo de México se sintieron complacidos de dar asilo a sus Hermanos Españoles cuando fueron perseguidos al arribo del fascismo, y de esta manera continuaron su actividad masónica por más de 40 años al amparo del Supremo Consejo de México, que fué factor para preservar con vida a la Masonería Española.

Nuestros dos Supremos Consejos mantenemos fraternal y estrecha unidad y por ello nos es grato dejar constancia de la satisfacción de entregaros el Estandarte que cobijara vuestros trabajos en esos años de exilio.

En lo personal y con la representación de la Masonería Mexicana en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, me siento muy honrado de ser el portador de esta nueva muestra de sentimiento fraterno y respetuoso.

Os lo entrego limpio, puro y sin mancha para que lo sigáis conservando a través del tiempo.

 

Discurso del M.·.I.·.P.·.H.·. Ramón Torres Izquierdo, 33º

Me siento muy feliz hoy de recibir a los representantes de una tradición filosófica que fue una parte importante en la historia de la masonería española, al acogemos en su país para que pudiera mantenerse el espíritu y los trabajos del Supremo Consejo del Grado 33° para España.

Hay historias que contribuyen a forjar la historia, acontecimientos que hacen avanzar la causa de la libertad y el Asilo que dio el Supremo Consejo para México en 1939, al Supremo Consejo español y a su Soberano Gran Comendador Enrique Barea es uno de ellos.

Al recibirles hoy, he deseado rendir homenaje al papel cívico de las sociedades de pensamiento mexicanas, que siempre tuvieron un papel activo en la defensa y reafirmación de los principios masónicos españoles, ante un régimen dictatorial.

Inscriben su compromiso en la herencia de la Libertad. Luces de la razón, la tolerancia y la solidaridad humana. Una libertad del hombre liberado algo que debieron sentir en sus corazones al llegar a México, los hermanos que se exiliaron.

La acogida que les dispensaron los Soberanos Grandes Comendadores, Antonio Arceo, Alberto Barocio, José López Lira, Raúl Cordero, Juan José Gastelum o Alejandro García Bustos, durante los años que duró el exilio, no solo consiguieron mantener las ideas masónicas vivas, también mantuvieron vivas las ilusiones de los hermanos que siempre quisieron poder regresar. Muchos de ellos no lo consiguieron pero a través del estandarte que se nos hace hoy entrega, simbólicamente regresan todos ellos.

 Esta historia, estas convicciones, puede asumirlas con orgullo, el Supremo Consejo para México, al fundar su compromiso con el Supremo Consejo para España, al señalamos sus tradiciones. Sesenta y ocho años han pasado y sus trabajos siguen realizándose en la libertad y en la apertura internacional, buscando siempre la indispensable serenidad en la cual debe llevarse a cabo la reflexión, lejos de la agitación del mundo.

El Supremo Consejo para España por su fidelidad a las tradiciones, por su compromiso al servicio del hombre, pagó ampliamente un precio desmesurado al ser perseguido por el totalitarismo implantado en nuestro país.

Las horas negras del franquismo lo marcaron penosamente. A partir de 1936 se promulgaban unas instrucciones antimasónicas. Las Obediencias se disolvían, sus locales eran ocupados, sus Templos devastados, sus archivos destruidos, sus colecciones robadas. Se denunció a los Francmasones y sus nombres fueron proporcionados para la represión. Muchos entre ellos encontraron la muerte, otros el exilio. La Francmasonería española, que se había desarrollado en el mayor respeto a las instituciones y las leyes, volvió de nuevo a sufrir el desencadenamiento de la violencia y el odio.

Esta animadversión no puede explicarse sino por el indefectible compromiso de los Francmasones hacia el verdadero Gobierno constituido legítimamente, en aquel momento la República , al que según el juramento masónico debían de respetar. El Supremo Consejo lo único que hizo fue extender las ideas de razón y progreso.

El siglo XX, fue naturalmente de combate contra el autoritarismo y México fue el país de acogida desde donde la Masonería española pudo mantener la antorcha encendida.

La devolución del estandarte que perteneció al Supremo Consejo del grado 33° para España en el exilio, al actual establecido en España, heredero de aquel, es sin lugar a dudas, el acto que acaba por reafirmar la herencia de la tradición española de los Altos Grados y del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Esta Asamblea les brinda también a ustedes una ocasión para damos una idea exacta de la Francmasonería en México, más allá de los tópicos y los prejuicios.

La lucha por la laicidad debe mucho a su compromiso. Combate que sigue estando siempre de actualidad. Combate por la tolerancia y por una fraternidad basada 60 el respeto del otro y que no se detiene ante las diferencias, los orígenes o las religiones.

No hay cuestión, en relación con el progreso humano, que los Francmasones Mejicanos no hayan abordado. Parece que tienen marcado en el corazón la exigencia humanista, están en los primeros puestos de la lucha contra la intolerancia, contra las discriminaciones y contra la violencia.

Soberano Gran Comendador Francisco Zentella esta Asamblea que nos reúne, significa un compromiso renovado por el futuro, por los nuevos progresos y otras libertades.

Hoy, quiero saludar en este acto la acción del Supremo Consejo para México que desempeñó un papel tan esencial en la transición española, en el regreso de la masonería y especialmente del Supremo Consejo español. Al recibir este estandarte de sus manos, deseo darles prueba del respeto como Soberano Gran Comendador y de todos los hermanos del filosofismo español, por lo que son y por lo que hicieron.

Muchas Gracias.

 

 

 

 


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